
Íbamos en taxi, es decir, mis amigos y yo, y un tipo nos intercepta en la carretera. Se puso justo en medio. Así que, por mala suerte, el chofer no lo atropeyó (digo, buena suerte, claro). Era de noche, entre las 10 y las 11, y estábamos en la Av. América, por Chicago (es decir, zona peligrosa). El sujeto vestía una polera a rayas blancas y negras, y tenía el cabello largo y sudado cubriendo su rostro. Parecía borracho.
- Tienes que llevarme -articulaba.- Taxi ...taxi.
Nosotros (seis en total), no sabíamos qué pensar. Al inicio creímos que era un borrachito. Pero luego pensamos que era un ladrón, o en todo caso, un ladrón alcohólico.
- ¡Abran!
El taxista sacó la cabeza por su ventana y le gritó: No amiguito, estoy haciendo una carrera. Pero el sujeto del cabello largo empezó a forcejear las puertas del lado derecho (en la de atrás me encontraba yo).
- Caraajo...-rumió, sujetado a mi puerta.
- Arraanquee, arraanquee -gritamos todos, y el taxista, medio huevón, empezó a mover el taxi lentamente- Arranqueeee -y ahora sí, lo hizo como chofer masculino que lleva brevete: a lo bruto. El sujeto tambaleó por dos segundos y luego empezó a correr tras nosotros, a lo lejos, y desapareció, o mejor dicho, desaparecimos.
En el camino, dos amigos comentaron que por el lado izquierdo venía un tipo, y por el lado derecho venían dos.
Capaz u_u.
Mostrando entradas con la etiqueta miedo risible. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta miedo risible. Mostrar todas las entradas
domingo, 10 de enero de 2010
Borrachito attack (o, nueva saga: miedo risible 1)
Etiquetas:
choros,
miedo risible
Suscribirse a:
Entradas (Atom)