Roberto explicaba diseño periodístico frente a una clase honestamente desinteresada en su materia.
Una gota de sudor recorría su frente cada vez que comprobaba que sus más elaboradas explicaciones y metáforas didácticas no surtían ningún efecto sobre su clase:
-Una pareja allá al fondo se apachurraba entre suculentas besuqueadas.
-Una tía robusta de las primeras filas leía La Vanguardia sin más reparos.
-Y por si fuera poco, carpetas más acá, un grupo de más o menos 5 o 7 alumnos emprendían una misión virtual en mundo de Warcraft, pasando olímpicamente de la clase.
Era así todas las semanas. Cada viernes de 8-9 Roberto le explicaba su clase a la pared. Exponía acerca de la importancia de los elementos de la página, los tamaños y márgenes, parloteaba sobre las zonas donde más se suele posar la vista en una portada de diario y etc.… “condenados mocosos…”.
Un día Roberto llegó con un revólver escondido en los pantalones, cerró el salón con llave y le pegó un tiro a todo el mundo. "Ay, qué alivio", dijo.
“…cuán útil es la literatura para cuando no puedes matarlos en la vida real.”
Roberto, el profesor matón.
viernes, 13 de marzo de 2009
La clase
jueves, 5 de febrero de 2009
Problema
El martes 10 termina mi ciclo de exámenes y por fin podré guardar/botar las hojas inútiles, los dosieres aburridos y los documentos de word o las diapositivas que tengo almacenados por ahí.
Quitaré de mi vista todas esas cosas que me recuerden a los exámenes o a cursos que ya no me importan y comenzaré mi nuevo cuatrimestre de cero, esta vez con responsabilidad y pundonor (siempre quise usar esa palabra), repasando todos, todititos los días después de cada clase, como alumno aplicado al que le nace hacer este tipo de cosas (y por mantener la beca, si me la dan).
Pero luego de todas estas semanas de quemarme las pestañas con la luz de mi portátil y estudiar, aún me quedará una cosa, un grillete pesado que no podré quitarme: el noctambulismo.
*Cuatro cafés diarios pasan factura.
martes, 9 de diciembre de 2008
A4
-¿Tienes papel?
Se veía guapísima. Era una miss universo pero al alcance de la mano, con jeans y chaqueta universitaria.
-Sí, sí; espera.
El muchacho sacó del bolsillo trasero un rollito de papel higiénico arrugado y tibio. Lo extendió delante de ella: “¿cuánto quieres?”. Miss universo flipó. Revisó bien su tabaquera y vio que sí, le quedaba todavía un trozo de papel de fumar. “Ya no, gracias” Y lejos se fue con su aura de mariposas y el olor que debe tener Liv Taylor.
Él por su parte se quedó feísimo con su papel higiénico, y así se quedaría muchos años más ya que el cáncer no lo mataría para impedir que envejeciera. A miss universo sí. Ella se moriría bonita.
domingo, 7 de diciembre de 2008
Dos tipos que no salen de noche
Tengo un amigo que escribe. No muy bien, ni muy seguido, pero ahí le da. Estos días me lo he encontrado varias veces por el campus sentado en la misma banca llamando a la inspiración. Las bancas sólo son para sentarse.
-¿Sobre qué estás escribiendo?-le pregunto.
-Sobre varias cosas. Todas están para terminar, así voy.
"Ah, qué chévere", siempre respondo qué chévere a todo, eso es a priori, y le digo que a mí también me gusta escribir y que estos días he estado algo flojo con un cuento que no se deja contar.
-No es culpa del cuento-me dice-, sino tuya, que no sabes narrar, seguro.
-Je je-digo-puede que tengas razón.
Y me voy de su lado. Vuelvo a casa a terminar el cuento mientras él busca inspiración para empezar dos o tres más... "a ver si tu banca no se cierra sobre tu trasero" le digo cuando no puede oírme, recontra picón.
domingo, 16 de noviembre de 2008
No me quites lo que es mío
Mentira, la verdad, nunca me han desvalijado...tanto; y tampoco lo han hecho en todas partes...casi. Igual, siempre puedes regatear con el choro, pedirle que te deje 80 pa tu pasaje, o decirle "oe, mi polo no, pues, me estás dejando medio calato". Y el choro, que es consciente, con una mano en el corazón le tira a uno su polo por la cara, gracias.
Aquí en Bcn nunca me han robado, casi. A veces pienso que ya lo hacen, nomás que legalmente.
Y justo ahora nos quieren robar más que nunca, cuando ya uno es un universitario hecho y maltrecho u_u.... Abajo bolonyaa!!!, o arriba, quién sabe.
choros...)

