"Los que me conocen de cerca saben que no leo, que nunca escribo, pero me he dado un tiempo para revisar algunos textos ayer en la noche para poder explicar lo que es una feria del libro"
César Acuña Peralta, alcalde de Trujillo.
"Los que me conocen de cerca saben que no leo, que nunca escribo, pero me he dado un tiempo para revisar algunos textos ayer en la noche para poder explicar lo que es una feria del libro"
César Acuña Peralta, alcalde de Trujillo.
Qué vergüenza, sólo logré leer 5 libros entre mis días de estudios, trabajo, ocio, huelgas y escapadas. Vergüenza, pero aquí van:


algun dia terminare ese super tomo que reza: " Toda Mafalda (de momento)"

Si todavía lo recuerdo… había que comprarle un libro a Wingerr, porque no nos sabemos regalar otra cosa y también que nos regalamos muy poco. Y mirando por ahí en una librería cuyo nombre no recuerdo, me llamó la atención esta portada:
Se ve chistoso, me dije, le eché una ojeada a la primera página y me quedé como si en biblioteca. Al final lo compré. Tenía muchas ganas de leerlo antes de regalárselo pero como Wingerr es quisquilloso con los libros que le regalan y siempre los quiere inmaculados de leída alguna, ni modo. Como 5 meses después (según él no tenía mucho tiempo) lo leyó y le gustó, que el personaje era gracioso y uno se encariñaba con él y las situaciones eran bien cómicas, etc.
Y entonces me piconié y como también por esos días yo quería aprender a escribir chistoso (sigo queriendo T_T), me compré Chúpate esa (fea la traducción del título) otro libro del mismo autor, digo, para no leer el mismo que wingerr y porque tampoco lo encontré en las librerías.
Mucho vampiro, harta sangre, un gato gigante, mucha sátira a los adolescentes, una mujer pitufa, y una niña gótica que parecía Luna Lovegood, pero en gótica y media bitch.
Tres semanas después (tampoco tenía yo mucho tiempo y hábito) me resultó un libro bien gracioso que me sacó una que otra carcajada (nunca como los de Bryce) y al terminarlo, luego de unos días me topé con otro: El ángel más tonto del mundo, y lo mismo que el anterior, mucha sordidez, esta vez mucho cuarentón gringo, mucho muerto viviente, mucha sátira social y un final bien divertido casi a lo resident evil.
Para qué más. No serán libros trascendentes ni algo así, tampoco creo que lo pretendan, son simplemente como chupa chups en una mañana de ocio.