Viejo piano, nube de otro tiempo
¿Cuánto amor resuena pesa duele en tu madera?
Baratija en la costa en el último bar
Beso de furcias, cerveza,
Pintura, barniz
Noches en el convento.
Dedos de monja, tus teclas, aroma lavanda y lúcuma
Cirios de coco, estampitas de imprenta.
Oh, la música
es un canon infinito en diez veces más dedos.
Sala y cuadros, tu música muda
en mi casa,
Tu aroma de cola y formol
¿Cuántos músicos te amaron?
Y ahora mi mujer te usa
para colocar sus petunias al sol
