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sábado, 8 de agosto de 2009

¡No puede ser!

Kandinski. Según yo: Dos caballeros se baten a duelo.


-No puede ser: que ya sea agosto, justo cuando hoy al levantarme casi se me pudo ocurrir cantar el himno nacional ya que estamos 28.

-No puede ser: que las inyecciones aceitosas de mitozil (o como se llame) duelan hasta el día siguiente y que la nalga de uno se ponga paranoica.

-No puede ser: que tenga 4 (quién sabe si 5) libros en vilo, en vilo, en vilo; todos buenos y por desvilar.

-No puede ser: que la enfermedad, más que por dinero (que duele) duela por los días que te dueles en soledad porque no puedes salir a la calle a dolerte en público o con los amigos. (porque les duele).

-No puede ser: que capaz no me vaya a donde tenía que ir, capaz me voy a otro sitio.

-No puede ser: que con 40º en el pellejo haya tenido tiempo de preocuparme por el aburrimiento.

-No puede ser: que a Cristiano Ronaldo le quede feo el uniforme del Real Madrid (oñoñoy).

-No puede ser: que en un cementerio de gatos dos personas se conozcan (no olvidar poner link en la palabra gatos).

No puede ser que ésta haya sido una semana de los: No puede ser.

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lunes, 26 de enero de 2009

Mi primer libro

Mi primer libro casi nace, casi, casi, casi, casi… yo era un muchacho joven quinceañero cuando me ofrecieron el trabajo de escritor.
-¿A cuánto la paga?
-Puees… primero firma el contrato, luego escríbete algo y ya veremos.
Y firmé y luego escribí un cuento.
-¿Cuánto me debes?
-Ja, ja, ja, ja-se rió de mí- esto no vale un duro.
-No, caracho, o sea… ¿estoy despedido?
-Qué va, aquí no se despide a nadie… ¿conoces al loco calato que va por la catedral?
-Sí, sí, pobrecito.
-Ya, ése trabaja de poeta.
-¡Pero anda calato! ¡Y misio!
Entonces el tipo me señaló el contrato: ya firmaste, muchacho y se fue tan tranquilo.




Yo por mi parte seguí escribiendo cosas que no valían un duro, hasta que un día me propuse hacer que valgan y con un amigo y un primo-amigo (que no cualquier primo es tu amigo) decidimos sacar un libro recopilando todos nuestros mejores cuentos hasta la fecha, osease que fue una antología nomás que de cuentos inéditos y, tengo que decirlo, ya me plagiaron.


O sea, primer libro que saco y ya de entrada me han plagiado, y pa colmo en el mismo libro a manos de un co-autor que no voy a decir su nombre (Gustavo) porque cogió un cuento mío de hace uff y lo adaptó con su verbo y gracia y lo publicó, así son las cosas y así es este mundo, sino pregúntenle a Bryce. Bueno, como decía, es un libro de cuentos inéditos todos (con excepción de Wingerr cuyo cuento La Fuente ya está publicado porque quedó mención honrosa en los juegos florales de la Ricardo Palma y le dieron su diploma, o sea que legalmente ya no tiene los derechos de distribución pero él dice que es su cuento y nadie le va a decir lo que puede o no puede hacer con él, caracho, faltaba más, pueden meterse el diploma que me dieron por la biblioteca que yo igual lo publico) dejando de lado los problemas legales de Wingerr (que no por las puras estudia Derecho) y los de Tavo (que no estudia Derecho) editamos todo y quedó listo, mandamos el manuscrito y el documento en un usb o lo que fuera que usara Tavo, a la editorial. Allí le dijeron que sacarían unas cuantas copias en la primera edición, para ver cómo se vende, pero al final no sacaron nada porque no tengo la menor idea, yo estoy en España.



No importa. Wingerr tiene su impresora que ya la va a conectar y en la Unt recargan tintas a 7 lucas el cartucho, o sea que estaremos imprimiendo como locos hasta Junio porque dicho sea de paso, a Erwing también le ofrecieron el trabajo de escritor y el muy mongol también firmó contrato y hasta ahora, de diplomas no pasa… peor es nada, me diría señalándome. Ah, y Tavo también cogió el trabajo de escritor, sólo que él no fue tan tonto y tomó el empleo pero a tiempo parcial, o sea que le queda para estudiar medicina en sus ratos libres.

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viernes, 9 de enero de 2009

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- Lo siento. No puedo evitarlo. Hay momentos que recuerdan momentos, como hay silencios que repiten palabras. Lo siento. Me callo y pienso. ¿Es que este sol, esta luz, siempre serán los mismos?... Ya quiero que todo cambie. Ya no quiero seguir ahí.

- Esperanza, esperanza. Ya deja de hablarme así, que así no eres. Esperanza, sonríe. (Y muérete).

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