Mostrando entradas con la etiqueta vicio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vicio. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de enero de 2009

Mi primer libro

Mi primer libro casi nace, casi, casi, casi, casi… yo era un muchacho joven quinceañero cuando me ofrecieron el trabajo de escritor.
-¿A cuánto la paga?
-Puees… primero firma el contrato, luego escríbete algo y ya veremos.
Y firmé y luego escribí un cuento.
-¿Cuánto me debes?
-Ja, ja, ja, ja-se rió de mí- esto no vale un duro.
-No, caracho, o sea… ¿estoy despedido?
-Qué va, aquí no se despide a nadie… ¿conoces al loco calato que va por la catedral?
-Sí, sí, pobrecito.
-Ya, ése trabaja de poeta.
-¡Pero anda calato! ¡Y misio!
Entonces el tipo me señaló el contrato: ya firmaste, muchacho y se fue tan tranquilo.




Yo por mi parte seguí escribiendo cosas que no valían un duro, hasta que un día me propuse hacer que valgan y con un amigo y un primo-amigo (que no cualquier primo es tu amigo) decidimos sacar un libro recopilando todos nuestros mejores cuentos hasta la fecha, osease que fue una antología nomás que de cuentos inéditos y, tengo que decirlo, ya me plagiaron.


O sea, primer libro que saco y ya de entrada me han plagiado, y pa colmo en el mismo libro a manos de un co-autor que no voy a decir su nombre (Gustavo) porque cogió un cuento mío de hace uff y lo adaptó con su verbo y gracia y lo publicó, así son las cosas y así es este mundo, sino pregúntenle a Bryce. Bueno, como decía, es un libro de cuentos inéditos todos (con excepción de Wingerr cuyo cuento La Fuente ya está publicado porque quedó mención honrosa en los juegos florales de la Ricardo Palma y le dieron su diploma, o sea que legalmente ya no tiene los derechos de distribución pero él dice que es su cuento y nadie le va a decir lo que puede o no puede hacer con él, caracho, faltaba más, pueden meterse el diploma que me dieron por la biblioteca que yo igual lo publico) dejando de lado los problemas legales de Wingerr (que no por las puras estudia Derecho) y los de Tavo (que no estudia Derecho) editamos todo y quedó listo, mandamos el manuscrito y el documento en un usb o lo que fuera que usara Tavo, a la editorial. Allí le dijeron que sacarían unas cuantas copias en la primera edición, para ver cómo se vende, pero al final no sacaron nada porque no tengo la menor idea, yo estoy en España.



No importa. Wingerr tiene su impresora que ya la va a conectar y en la Unt recargan tintas a 7 lucas el cartucho, o sea que estaremos imprimiendo como locos hasta Junio porque dicho sea de paso, a Erwing también le ofrecieron el trabajo de escritor y el muy mongol también firmó contrato y hasta ahora, de diplomas no pasa… peor es nada, me diría señalándome. Ah, y Tavo también cogió el trabajo de escritor, sólo que él no fue tan tonto y tomó el empleo pero a tiempo parcial, o sea que le queda para estudiar medicina en sus ratos libres.

Leer más...

martes, 9 de diciembre de 2008

A4


-¿Tienes papel?

Se veía guapísima. Era una miss universo pero al alcance de la mano, con jeans y chaqueta universitaria.

-Sí, sí; espera.

El muchacho sacó del bolsillo trasero un rollito de papel higiénico arrugado y tibio. Lo extendió delante de ella: “¿cuánto quieres?”. Miss universo flipó. Revisó bien su tabaquera y vio que sí, le quedaba todavía un trozo de papel de fumar. “Ya no, gracias” Y lejos se fue con su aura de mariposas y el olor que debe tener Liv Taylor.

Él por su parte se quedó feísimo con su papel higiénico, y así se quedaría muchos años más ya que el cáncer no lo mataría para impedir que envejeciera. A miss universo sí. Ella se moriría bonita.


Leer más...

domingo, 2 de noviembre de 2008

Domingo

Es domingo aquí en Perú. En unas horas el día acaba y de nuevo empieza la faena. Pero, ¿valió la pena el fin de semana? Generalmente los domingos no se sale, se descansa en casa, te tiras a la cama y te roza el aburrimiento. (Creo que todos se creyeron la vieja excusa de “¡No salgas!, es domingo, deben haber borrachos…”). Pero, la pregunta es (sí, otra más): ¿Qué hacer?

Hoy salí de la abstracción, y miré a mi alrededor. ¡Todos esperaban por la computadora! ¿Es que acaso no existe otra distracción? (Ya, y qué haces tú aquí, dirán). No, seriamente me preocupó un poco. ¿Tan dependientes nos podemos volver? ¿Tocar el teclado, sentir el mouse, alivia? Creo que nos hemos olvidado de los otros pasatiempos. Del crucigrama o la sopa de letras. De una buena revista o un libro. Una película. O una pequeña siesta, quizás. Y también, claro está, está eso de que es Domingo y que es día familiar.Cedí el pase a la red, me fui a mi cuarto, y empecé a ver qué podía hacer (se supone que no soy vicioso, debería poder hacer algo, pensé). Y lo hice. Que por qué regresé. Pues, aún me quedaban las ganas de seguir leyendo y, aceptémoslo, aquí la información abunda. (Y los blogs también coff coff).

Leer más...

 
Template by: Abdul Munir