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domingo, 13 de enero de 2013

Diez discos de 2012

Estoy en mi habitación tocando una secuencia de acordes que amenazan con llevarme hasta la inopia.

Erwing me dice: «Oye, ya peeee, escribe tu entrada del súper top ten de discos escuchados en 2012 (que no salidos), siento que no termino de caer en el 2013 si no lo leo...» Yo le digo: «Tranqui, winger, las cosas destinadas a ser escritas no pueden ser evitadas, a lo mucho demoradas». Y sigo con mis acordes un buen rato más, como quien que me doy la razón.

Hacía dos días que tras intensa deliberación había escogido por fin mis 10 discos del año pasado. Tremendo parto, el de esta lista, y no sé por qué, la verdad es que tampoco fue un súper año, musicalmente hablando, pero lo cierto es que Spinetta se me quedó por el camino al momento de confeccionar el top, así que volví a confeccionarlo, como quien cose, y otra vez Spinetta va y se queda afuera. Un gigante que marcó el fuero interno de mi oído interno con mucha poesía y genialidad. Así que volví a hacer la lista y esta vez sí, quedé más que satisfecho cuando decidí que de todas maneras hablaría de Spinetta aunque siguiera sin hallar la forma de meterlo en el top.

Here we go, Sancho, ¡ladran!






10.- The Tallest man on earth - There's no leaving now (2012)

Con permiso de Bob Dylan todavía vivo, pero este tío me parece su reencarnación. Aunque eso no es del todo justo porque, aunque no lo he escuchado tocando la armónica a la vez, al menos en guitarra le da un recital. De todas formas, eso no es lo que importa, sino el feeling y las melodías y el nivel de envidia que suscita en los guitarristas jóvenes. The Tallest man on earth es el folky que muchos tipos quisimos ser, el cantautor que te entrega en este disco sus experiencias dobladitas y bien planchadas, y te las pones, y disfrutas porque te quedan.




09.- Destroyer - Kaputt (2011)

¿Te gustó Drive (2011)? Te gustaron los 80's (aunque no los viviste)? Te atrae sentir el hedonismo nocturno de esas urbes gigantescas en las que no eres más que un melancólico extra?, chico(a) inconsecuente, imperceptible y pequeño, pero aún así lleno de rabia y pasión... Algo, así un poco, es el feeling de este discazo. No sé por qué también me hace recordar a Blade Runner, a un amanecer  en vela detrás de los rascacielos. Los saxos y las trompetas (que no te asusten) son el gran tanto. Son la guinda del trip musical en el que te embarcas con Kaputt, sin ellos las capas de sonidos no tendrían una espada que las atravesase y algunos climax, pues no serían tan contundentes. Dan Bejar es un músico privilegiado.  Mejoraré este párrafo cuando vuelva del cine. Dio pereza.

Dale play.







08.- Blonde Redhead - Misery is a butterfly (2004)

Unos gemelos italianos con un hartos efectos y sintetizadores, y una japonesa que uno de estos días se  nos cae por una rendija de alcantarilla, de lo triste que va. Son Blonde Redhead! Tres neoyorkinos que se  metieron a hacer música con la siguiente máxima: aquí falta melancolía! La verdad es que no sé por qué bromeo si son una cosa seria. El pop onírico me ha emocionado desde siempre, en mi opinión pocas cosas se comparan a una guitarra evocadora, rebosante de delay, y pocas canciones te meten tanto trip como Pink Love. Si no sabes lo que es un desdoblamiento astral, póntela, colócate los auriculares, sube el volumen y nos vemos  en júpiter... no, es broma, tan cerca no te deja... nos vemos en Alfa Centauro!





07-. Devendra Banhart - Cripple Crow (2005)


«Yo no he tomado, pero me voy a tomar un traguito ahora» Dice Devendra a luz de luna, una noche andina, con viento frío escarapelando la piel. Los astros bailan como bufones y el barbudo hace sonar su guitarra. Sus amigos tocan palmas, el fuego crepita y un solitario alacrán camina en la frontera que marca la luz del campamento.
En la medida en que los efectos del ácido se van disipando, Devendra y sus amigos empiezan a quedarse dormidos.
A la mañana siguiente desayunarán una cerveza fría, se fumarán un porro y bajarán de la montaña al pueblo. Por la tarde seguirán pariendo Cripple Crow.




06.- Serú giran - Grasa de las capitales 

Segundo disco de una de las mejores bandas de Charly G.  Perro Andaluz, Paranoia y Soledad, Frecuencia Modulada, temas que me encantaron. Cuando salió, Pedro Aznar apenas tenía 20 años y ya era un capo con el bajo fretless, no por nada García lo fichó al instante para la banda cuando lo fue a ver a tocar en un antro pequeñito. Y no nos olvidemos de David Lebón, el crack que venía de formar Pescado Rabioso con Spinetta. 
El tema del disco, depende mucho del mood del oyente, pero para mí siempre será Viernes 3 am., una canción con una lírica altamente poética y oscura, como tenía que ser, si lo que se cuenta es la historia de un suicidio. «Cambiaste de tiempo y de amor, y de música y de ideas, cambiaste de sexo y de dios, de color y de fronteras...pero en sí, nada más cambiarás, y un sensual abandono vendrá, y el fin». Casi que pondría toda la canción. García estaba a bien poquito de alcanzar ese nivelazo compositor que demostraría tres años después con Clics Modernos.





05.- Devendra Banhart - Smokey rolls down thunder canyon (2007) 


I Remember es una sucesión de fotografías que caen del escenario. La evocación de un romance metáfora a metáfora y que, para que puedas desentrañarla, el sentimiento de Devendra Banhart, además de su voz, solo viste un piano.
Sé que es una cuestión de cada uno el tamaño que pueda alcanzar una canción, la admiración que suscite y el número de veces que podamos escucharla aguantando la respiración; pero con todo: uno de sus mejores temas. Es como cuando llegas al mejor disco de una banda que te gusta, y de todas las canciones, pones la mejor, y en el pasaje más bello te das cuenta de que han alcanzado su cota más alta de creatividad.



Pero el resto de este álbum no es como esa canción, no hay coherencia en ese sentido, estamos escuchando a un tío que es una esponja de los estilos. Así que se pueden hallar perlas que van desde el desparpajo más exótico (Carmencita) hasta el rock and roll más elaborado (Sea Horse). Este tío es el eclecticismo encarnado, cuando quiere, y cuando no, el folky más íntimo.




04.- Jeff Buckley - Grace (1994)

«Fuck off, just FUCK OFF!... Sixties are bullshit. Seventies, almost BIG BIG bullshit. Eighties... I don't even need to tell you; except for the Smiths maybe... Get OUT of it... shit's happening now; it's all about now; now now now. Bigger, faster, sweatier, skinnier, whiter, blacker, Gracer.»

Tal vez la mejor voz que oyeron los 90's quedó yaciendo en el lecho de un río. Su cuerpo inerte ascendió hasta la orilla, fue llorado y ya no volvieron a juntarse.





03.-  Prietto Viaja al Cosmos con Mariano (¿?)

¿Te gusta el rock sucio, urbano tirando a abandono, medio pulgoso y estridente? ¿Te gusta? Estos genios te lo regalan. Son una improbabilidad, un billete de cincuenta euros tirado en la calle, un poco de honestidad y talento guitarreando y abriéndose camino en medio de tanta banda hipster, modernilla, posera que nomás se queda en la ropa y en lo fotogénico. Estos dos no tienen ni para el micro, tío, llegan tarde al garito y el dueño los putea mientras enchufan la guitarra; pero al rato te están rompiendo el escenario de tanto power y buenas canciones. No me crees, escucha El Bombero. No me crees, escucha El Monstruo, no me crees, escucha Divagando en el Salón Cósmico, no me crees escucha Hey esa no es Forma de Decir Adiós, no me crees escucha... Ojalá que vengan a Barcelona, loco.




2.- Soda Stereo - Dynamo (1992) 

Una ETS puede dar para una canción, las metáforas, total, se han inventado para embellecerlo todo, los símiles, el asíndeton, las anáforas, etc. Las insinuaciones sutiles, esa facilidad de Cerati para hablar de algo por los costados a través de figuras.
Primeros años de los 90's y se marcaron este álbum, una zambullida al shoegaze más elaborado, a las capas y capas, una arranque brutal con Secuencia Inicial, una temón de lo más inspirador, una atmósfera que te lanza desde la cima del edificio, a la nada, vacío, caída, noche y luego ciudad atravesada por calles que uno se sabe de memoria y evoca y evoca, ostras, Cerati, qué capo. Posiblemente mi disco favorito de Soda, más no de Cerati que luego de la disolución aún tenía más para dar. Ojalá que despierte pronto, que vuelva y nos traiga toda la música que escuchó del otro lado del túnel.






1.- M. Ward - A wasteland companion (2012)

Y el primer álbum de la lista (que no el mejor, por supuesto (eso no sabría decirlo), sino el que más disfruté en todo el año pasado) representa mi mayor debilidad musical. Antes que las grandes bandas que llenan estadios, antes que los solistas sin sustancia con una producción millonaria a sus espaldas (ejem, Brandon Flowers) , mucho antes que ellos; mi corazón se inclina irremediablemente hacia la música de guitarra/piano y cantante autor, al comienzo de todo, a las melodías que nacen de la simpleza de una sola persona y en el camino de su producción reciben los toques justos, los añadidos correctos que no las contaminen ni pretendan ahogarlas en la grandilocuencia, sino fortalecer esa esencia que tienen de bella humanidad.

Y M. Ward, no es eso que he escrito allá arriba precisamente. Su música es algo que me cuesta poner en palabras, lo de arriba es un intento por explicarlo, por decir que sus melodías y sus arreglos más complejos (para las estructuras más simples) consiguen lo que se supone que la música debería hacer con uno gran parte de las veces: enternecernos. Escuchas este álbum y ya no puedes estar mal, lo que tenga que ser será, y lo que hagas deberás amarlo, lo escuchas y lo comprendes, sabes que ésa es la forma, que allí radica la armonía, es hacia donde hay que apuntar. 
There's a Key
First Time I ran away
Wild Goose
Clean Slate...


Se acabó el top. Me voy a conquistar el océano. Una ola a la vez. 



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Here we go

«Oh, mi amor, yo te choco débilmente
bajo un sol de mañana desesperada
y me veo partir, soy un barco que se hace a la mar.
...Y en todo tu retorno un cambio nacerá.

Y en tu nombre yo brindo en la nada
vestido de gris.
En tu nombres me quito las llamas
de un cuerpo que fui.
En tu nombre habrá que seguir
y seguir y seguir,
pidiendo por siempre un asilo
en tu corazón.»




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martes, 3 de enero de 2012

Mi top ten de discos escuchados en 2011 (que no salidos en 2011)

Este año me dio la sensación, y ahora la certeza, de que si bien había descubierto muchos buenos discos, no había pasado tanto con las bandas. ¿Cómo es posible? A saber. Mis dos dinosaurios, por ejemplo, a lo largo de este 2011, me los había encontrado ya en 2010, y lo había sabido al instante (L.A. Spinetta y Charly García). Este año, en cambio, ya no tuve tantas epifanías.

Hablando un poco más del top ten, bueno, nos encontramos con dos grandes hallazgos del rock y folk peruano (tipazooo), un compilado de música de los 70's, que tú lo escuchas y dices: arranca, esta música no es peruana. Pero sí, a pesar de las letras en inglés y el estilo calcadazo del rock sesentero y un poco setentas. Hay canciones como para jugar al adivina de qué fuckin país es esta banda (la respuesta siempre será Perú). Y tus colegas te dicen a ver que los escuche, ah ya, son ingleses, nop, gringos, nop, suecos, nop, escandinavos, eso no es un país. Es muy divertido ese juego, pruébenlo en casa. Y también están Kanaku, cielos. Ya hablaré de su música.  Música bonita made in Perú como para llenar de besos al insigne y blanquirrojo escudo del rock peruano (lástima que no exista tal cosa).

Ah, y Dylan y The Beatles. A los segundos ya los tenía bien escuchados aunque no tan sistemáticamente (entiéndase un buen puñado de canciones sueltas bajadas del ares), pero lo de Dylan... iba a decir que si no he escuchado más de él es por una cuestión de barrera generacional y un poco idiomática , pero me figuro que la buena música no entiende de ese tipo de cosas, aunque sí mucho de prejuicios y de estilos y de modas. Así que son unas cuantas cosas que me juegan en contra. Y fracasan. Porque, de verdad, Highway 61 es una joya, con sendos temones. Un discazo, eso sí, que por alguna extraña razón no llega a mi top 1. Sorry. Y The Beatles son leyenda, también , pero sus letras siempre me han dejado como... what the fuck! Y luego las quinceañeras desmayándose en sus conciertos. O, no hablemos de las quinceañeras.
Ahora sí:



10. Reading, Writing and Arithmetic, The Sundays


-Abre la lista, aunque bien podría estar más abajo. Mientras los escucho echo un bufido «¡buf!» qué difícil es ponerlos en lista decreciente. The Sundays tienen el sabor de los 80's últimos o principios de los 90's. La voz de Harriet Wheeler es un canto de sirena que te puede hacer empotrar el coche contra algún escaparate si no andas con cuidado. Es fantástico lo que se puede hacer con bajo, voz, batería y guitarra, especialmente una guitarra tan ochentera, creativa y evocadora. Mientras en EEUU sonaban Nirvana y la rompían con su estridencia y la voz de Kurt Cobain cantaba para toda una generación de jóvenes asqueados; The Sundays hacía música para los que aún amaban la vida.



9. Heart of my own, Basia Bulat

- Esta chica tiene ese sonido que alguien que conozco bien querría alcanzar. Todo el disco tiene ese halo de cantautora sensible, con buenas instrumentaciones que no llegan al minimalismo del folk más íntimo, afortundamente. El disco es una seguidilla de melancolías a la guitarra o a la auto-arpa o al piano, el disco es la quebrada voz de Basia Bulat cantándote desde alguna ciudad lejana donde seguro que ahora mismo está lloviendo. ¿Es que la portada no da la sensación?  

Chicas a la guitarra me han matado muchas veces, éste video es una de ellas:




8. We are not together


-  Bien, este disco es una bestialidad de buen rock and roll. Un obsequio de Winger, taciturno, diciéndome ya la fregué con el regalo. Y yo le dije, Winger, tranqui que esto se pone en un reproductor, se sopesa, se saborea y así. Ah... I lost a game es una tema para bailar en una disco limeña de los últimos 70's, Wicked Man bien podría colarse en cualquier album de Hendrix, Guess I'm going away es una canción para preguntarle a tu viejo, oye viejo, ¿ésta no es la canción de tu promo del 60? No sabía que estos dinosaurios tuvieran su buenos grupos guardaditos; y Estoy Brillando, no nos olvidemos, es un tema para ponerle a tu novia de los 15 años (si la tuviste) mientras el microbús los saca de la playa y el último sol de marzo se termina de poner.


7. White Álbum, The Beatles


- Nadie como ellos para innovar, para abrir nuevos caminos y decir: ¡pcht!!, así se hará música a partir de ahora. Esas mezclas nunca dejan de impresionarme. Ese sonido tan bueno, y a finales de los 60's. Este disco tiene un buen puñado de temas para aprender a amar la música. ¿Alguien dijo Blackbird? ¿Escuché por ahí I'm so tired? Pero mi favorita es Rocky Racoon, especialmente cuando le entran con ese piano de bar mugroso y viejo pero que suena perfecto. 


6. Pequeña orquesta de trovadores


-  Caminaba yo por internet y me tropecé con una canción como de película indie que empezaba: Si todo lo que te cuento empieza con había una vez... Y me dije, ah, no está mal esta rola. Y me olvidé. Hasta que la tonadita siguió picando. Días después volví sobre mis pasos y descubrí a la banda que condensa todo el feeling que el buen indie folk debe defender, voces bonitas, no necesariamente prodigiosas, pero que suenen honestas. Aunque la chica canta genial y me mata. Acústicos contra todo y buena instrumentación. O sea, buscas en el diccionario la definición de Indie folk, y tiene que salir Pequeña Orquesta de Trovadores. ¡¡Y lo mejor de todo es que cantan en español!! 


El tema al cual si no le das play se te mueren 10 000 neuronas por la tristeza:
  



5. Piano Bar, Charly García

- Buscaba yo algo como Clics Modernos, pero me encontré con un Charly que seguía ese camino de los genios, a su bola, sin deshacer los pasos. Al final, salió unos de los discos que más disfruté este año. Demoliendo Hoteles es ese tema que cantaban mis tías en los karaokes, y que a mí me sonaba a cosa vieja, pero que escuchado con más perspectiva, brilla. Si bien las letras de Charly a veces son un poco difíciles porque, a menos que lo conozcas a él o a su contexto, la mayoría de veces no sabrás de qué habla; esos ritmos modernos que se traía en los ochentas, tirando a bailables (y por el que tanto lo criticaron como vendido), esos teclados magníficos, esas melodías inagotables y por encima de todo, ese estilazo; te terminan siempre de ganar, a pesar de la resistencia que opongas. Y su voz, escucharla cuando todavía era una gran voz, antes de que el alcohol y las drogas se la terminaran de cascar; y su ego, ídem.


4. Pescado 2 Pescado Rabioso (o sea L.A. Spinetta)

- Las letras insondables a veces son las mejores que hay porque, a fin de cuentas, si no hay nada que perder, se prestan a la interpretación que tú les quieras dar, y  las canciones se hacen más tuyas. Este disco es otra cátedra de rock. El flaco, en Pescado 2, es creación pura, estructuralmente, melódicamente, líricamente, y por eso, difícil entrarle. Como siempre. Con Spinetta siempre hay que insistir, es como golpear una almeja, darle y darle hasta que se abre y suelta su perla. Pero qué perla. Hay varias: Viajero Naciendo es mi favorita, la guitarra a su bola, pero contribuyendo misteriosamente; y en la segunda parte, ese teclado celestial que eleva la canción a un nuevo nivel de belleza. Y esa letra que habla, no sé. Para mí habla de descubrir un amor que no sabías que lo era.  Poseído del Alba, Iniciado del Alba, Hola Pequeño Ser, Como el Viento voy a Ver, etc.


3. Peluson of milk, L.A. Spinetta

-Ganges es una de las canciones de mi 2011. Descubrirla por el facebook, en una página de fans del flaco, escucharla y al instante saber que ese disco lo tenía que escuchar es como una epifanía. Luego me enteré de que había salido en 1991 y que había sido el mejor álbum argentino de ese año. El tercero en cuatro años para Spinetta. En plena forma. Elegante, mucho menos rockero que el que le precede, es una muestra de versatilidad y talento. Casi todo lo que se oye lo hizo él. Esos arreglos sutiles, esa guitarra, en Cruzarás, saltando de un auricular al otro, volando; y toda la atmósfera mística que consigue en el mejor tema del disco, La Montaña. Una joya. Me gusta mucho más la versión en vivo, cuando los dedos de la bajista vuelan, y la guitarra del flaco oscila en medio de la noche con sus acordes plateados y sus metáforas inspiradas.


Trepen a los techos. Ya llega la aurora:


2. Highway 61 revisited, Bob Dylan


-  Cantar hablando, entonando apenas, amparado por un acompañamiento magnífico tirando a country, por un hammond invencible, y con unas letras que son la desesperación para los críticos. O si no, qué rayos significa Ballad of a thin man, un tema sensacional plagado de metáforas, referencias e imágenes surrealistas que uno no termina de entender, pero que entran genial, como sonando en una carretera, en una parada en medio de la nada. ¿De quién habla Dylan en Queen Jane Approximately? ¿De la marihuana? Me gusta pensar que Dylan habla del fracaso, del fracaso reiterado, del desahucio y, en medio de la soledad, la tentación del suicidio. Estas preciosas poesías. En highway 61 revisited, se suceden una serie de estrofas cada una con un problema que se resuelve en la carretera 61. El escape, la libertad de moverse y cambiar de vida. El tener las agallas para dar el salto. Y no nos olvidemos de Like a rolling stone, una de las mejores canciones que se hayan hecho, dicen, y es posible que sea así. Dylan es un poeta, y de paso músico. Y este disco es una parada obligada en la carretera de la melomanía. Qué metáfora tan fea me salió. 


1. Caracoles, Kanaku y el tigre
 
- Jaja, se siente un poco raro poner a Kanaku y el Tigre mejor que Dylan. Y es maravilloso. Porque esta lista no refleja tanto superioridades, ni mide los talentos; esta subjetividad decimal refleja los gustos de quien esto escribe, nada más. Es un manifiesto de lo que, en el año que se fue, me pareció más bonito. Y, definitivamente, como decía en el párrafo de muchísimo más arriba, los gustos tienen mucho que ver con cuestiones de cercanía, idioma, cultura, moda y generación. Y si hubo un disco que disfruté y reproduje cientos de veces el año pasado, fue éste. Un grata sorpresa. Un compendio de melodías folkys bonitas y tiernas, como costumbristas. Los Kanaku y el Tigre están dentro del mismo perfil que la Pequeña Orquesta de Trovadores, pero por alguna razón que no llego a diferenciar (posiblemente radique en la producción), reflejan más sensibilidad, crean mejor las atmósferas y conmueven más. Por ejemplo, Fugitive, mi canción favorita del disco, es uno de esos temas capaces de envolverte en melancolía y optimismo a la vez, o dependiendo de lo que busques. Bien pueden hacerte mirar la salida del sol y llenarte los pulmones de aire fresco, lo mismo que son capaces de hundirte en medio de la nostalgia y el recuerdo de esa chica. Pero el disco abre con Caracoles. Y Caracoles es un tema que te gana a la primera, lo cual es genial, porque tiene la fuerza para empujarte ya hasta la última canción del álbum, en el supuesto de que el resto del álbum no esté a la altura. La bella inercia de este tema que "Habla sobre la redención" te lleva hasta el último segundo del disco. Y, por supuesto, no hay que zozobrar, que todas las canciones son un hallazgo. Bicicleta es una invitación, es un ánimo hacia la tarde, hacia el sol, de repente primaveral. Ese sonido de cadena de bici oyéndose toda la canción de fondo es bien rico.  Vamo', mamita a caminar muy bien, al compás de tu bicicleta. Mi disco favorito del año. Por cierto, Kanaku y el Tigre son Nicolás Saba y Bruno Bellatín, y son de Perú.



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lunes, 3 de enero de 2011

Un top 10

Primero lo primero, feliz 2011, gente bloggera y lectores (los que se manifiestan y los que no), un nuevo año con muchos retos y cosas raras que en algún momento colisionarán con nuestro mundo para dejarlo completamente distinto a como lo conocíamos, o completamente indiferente. Algunos se rodarán de las escaleras, otros perderán la casa, o ganarán dinero, sentirán tristeza o euforia en un momento determinado... en fin, infinitos son los premios-castigos de la lotería de Babilonia para este 2011, como más o menos escribió Borges, y más o menos yo le entendí.

Nada indiferentes a los top 10 que abundan en estas fechas, yo también quise hacer el mío, primero de pelis, pero el número no me pareció muy grande como para llegar a reflejar algo. Así que mejor, y más chévere, quiero hacer un top ten de mis álbumes de 2010, no sólo de aquellos que salieron en ese año que se fue, sino de los que yo escuché en esos doce meses, así que ojo, que bien puede haber música recién salidita, como uno que otro dinosaurio también, tipo Charly García.




10.-   Camera Obscura - My Maudlin Career (2009)

Indie pop, o simplemente pop, porque otra cosa que ya no tengo clara es cuándo un grupo es indie, hay casos en los que sí es bien notorio, otros en los que no. En fin, estos escoceses le pusieron sabor a mi primer trocito de verano (el soleado) medio dulzón, como saben hacer las bandas de este calibre, tipo belle and sebastian, pero nunca llegando a empalagar, siempre dejando con ganas de más, y con ganas de hacer.
Tema: Away with murder


9.-     Seru Girán - Peperina (1981) y Charly García - Clics Modernos (1983)

Doble empate, Charly García  como Serú Girán y en solitario. El de Peperina tiene temas geniales, para melancolizarse en tardes lluviosas hasta decir ¿cuánto tiempo llevo aquí, mami?, llevas días hijito, escuchando el mismo disco de miércoles. Y otros temas que a mí, ni fu ni fa, pero son solo dos, el resto del album es sentimiento puro.
Tema: Cinema Verite
Clics Modernos: escuchado en el último mes de 2010, y con el suficiente talento musical como para meterse en la lista, y en el puesto nueve, osea que encima entró un poco sobrado. El teclado de Charly es invencible. Un disco que gana en cada escucha, si lo hubiera conocido en enero, seguro que estaría más arriba en el top.
Tema: Ojos de videotape


8.-   Radiohead - The Bends (1995)

Los enésimos salvadores del rock, jeje. Discazo, potencia guitarrera en su punto, como me gusta, y unas melodías que nadie sabe de dónde se sacan, en una voz que nadie sabe quién podrá igualar, y con una canción que yo si sé que nadie podrá superar.
Tema(zo): (Nice dream)


7.-   Arcade Fire - Funeral (2004)

A estos los conocí así: era principios del años pasado y habían infestado como hongos todas las listas de discazos de la década. Habrá que escucharlos, pensé. Música triste y media oscura, pero con mucha energía y esa capacidad bien curiosa de ser elegantes y ruidosos a la vez. Art rock, como dicen. Y con todos grandes temas. Cuando un terremoto haya destruido tu ciudad y en las calles no quede más que escombros y en el cielo azul haya un halo anaranjado de belleza indiferente, entonces (si es que has salvado tu ipod) pon ese disco. Me lo agradecerás.
Tema: Neighborhood #3 (Power out)


6.-   Spinetta - Invisible (1974)

Luego del disco de a dos con Fito Páez, yo me preguntaba quién es este Spinetta y por qué tan desconocido. Con Durazno sangrando te das cuenta y con Invisible lo confirmas. Un músico sin precio. Letras que vete a saber qué significan, canciones de más de siete minutos, algunas con poquísima cantada. Música, para muchos, inexpugnable, pero que una vez que le das sus merecidas escuchadas, ves abrirse hacia ti como un manantial de buen rock and roll, a la altura y por encima de muchas "leyendas", pero esto me lo guardo para más adelante.
Tema: Azafata del tren fantasma


5.-  François Peglau - The imminent failure of François Peglau (2010)

Un peruano en la lista, yeee. Ex fuckin sombreros (esa banda que me hizo odiar a las radios locales, por haberlos mantenido en el anonimato mientras yo era puberto), asentado en Londres. Este disco fue saliendo canción a canción durante el año, así que también me dio tiempo de escucharlo bien, pero aún así no me le presté mucha atención hasta que lo escuché con forma de album, y vi que el ex fuckin no perdía nada alejándose del rock, más bien ganaba. Melodías melancólicas, letras pesimistas, música que suena como viejita, cambios chéveres y riff bacanes. Y la pregunta, ¿cómo es que un disco grabado en casa suena tan bien? La respuesta: bienvenido al siglo xxi.
Tema: (difícil elegir), We know we won't make it y One minute to midnight dream


4.- Avi Buffalo - Avi Buffalo (2010)

El puesto 4 y 3 lo ocupan sendos niños noventeros, malditos, con qué derecho hacen tan buena música siendo tan jóvenes. Este album de aquí, es el proyecto de un chico californiano de 19, que toca la guitarra muy decentemente y cuenta con un timbre de voz que en el disco suena genial, pero que en vivo pierde mucho. Hablando de las canciones, tienen todas ese sonido veraniego tan bacán, que te hace tener ganas de salir con los amigos a cosechar las cosas buenas del mundo. Toma, a los 19, unas canciones, y en general un disco que muchos grupos nunca llegarán a escribir, mancos.
Tema: Truth sets in


3.- Laura Marling - I speak because I can (2010)

Su música me cautivó todo mi mes de junio, julio, agosto y poquito de septiembre, en Trujillo. ¿Cuántos álbumes pueden llegar a resistir tres meses de escucha? Si alguna vez me pregunté qué es una singer songwriter con todas sus letras, compleja, sensible, talentosa y bonita, aquí hay una respuesta, con tan solo 20 años. Música de autor que llena los pulmones.
Tema: I speak because I can

2.- Pescado Rabioso (léase Luis Alberto Spinetta) - Artaud (1976)

Agradecimiento especial a Gustavo Cerati y su fantástico cover de la canción Bajan, que me llevó a este álbum, de este señor músico. Como más o menos le comentaba a un amigo: en este disco tienes a cuatro argentinos abriéndose camino a codazos entre los grandes del rock, ingleses, gringos, irlandeses, suecos, de dónde sean. En la pugna, a ellos les podrán sacar la miércoles, pero de hecho que dejarán unos cuantos ojos morados y labios rotos.
Pure gold.
Tema(zo) y del año: Las habladurías del mundo


1.- Sia Furler - Some people have real problems (2008)

Una muestra de que la lista es recontra subjetiva, como se debe, jaja, porque justo el disco tiene un par de adjetivos que a mí normalmente me asustarían. Esta chica australiana se marcó un discazo pop de baladas romanticonas,  de esos que puedes escuchar una y otra vez y tener todo el tiempo esa sensación de enamoramiento what the fuck, pero si yo no estoy enamorado... es que es el efecto de sus canciones. Una voz prodigiosa,  ternura gratuita e inintencionada, espontaneidad y sentimiento, eso es lo que tiene Sia. Chau Amy Winehouse, en el rubro de mi súper cantante femenina.
Tema: todos... ok, ok Soon we'll be found ( ¿y a quién más se le ocurriría cantar con el idioma de los sordomudos?)

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