
El trigueño se acerco lento a la valla, de espaldas a esta cargó el arma, respiró lento, sudaba, la adrenalina rebasaba los limites, era el único en ese sector; pensó lentamente y se dejó ver lo menos posible, mostrando tan solo la mira del arma buscó el objetivo.
El chino estaba cerca del barril, había practicado tiro, parecía invencible, pensaba no ser visto, por el otro lado el trigueño apuntó y disparó , la tinta cruzo mitad de campo y chocó con un golpe seco en el brazo del otro.
El chino grito para si, se escondió y tocó su brazo, le habían dado directo; si hubiese sido un disparo serio ya no lo tendría. Completamente airado ,tomo su arma y la cargó . Calculó matemáticamente el ángulo en donde se encontraría el moreno ,calculó el peso del la ball, cuanto afectaría la gravedad y como afectaría el viento, entonces, en un rápido movimiento se puso en pie y apuntó a la valla y disparó.
Por segunda vez la tinta cruzo mitad del campo y por poco se estrella en la nuca del moreno, este se agacho a tiempo.
El chino intento volver rápido a su refugio, se agacho y cargo otra vez.
La tenia en la mira, Rosita se escondía tras un arbusto, no miraba a su tras, solo quería eliminar a los primos del limeño; ella ya los tenia, cargó el arma, apuntó y sintió la tinta golpear su espalda, cayó al suelo y se escondió cual bebé que ve a blacky acercarse a morder, ¡¡¡AYAJÁ!!!, gritó y divisó al chino riéndose tras suyo.
Ella tenia cargada el arma, apuntó sin piedad al chino y disparó, este se reía a carcajadas. De pronto todo estuvo en silencio otra vez, el disparo había sido directo al mediastino medio, el chino yacía atónito frente a aquel magistral tiro, se puso en pie y corrió, tras aquel árbol estaría seguro.
Rosita giró, cargó y volvió a apuntar, el menor de los primos del limeño se había distraído, Rosita puso la metralleta sobre el hombro, apuntó y disparó, directo a la cabeza, en el temporal.
Uno menos, pensó, en eso el cachetón había corrido hacia ella, el tenia el arma cargada, justo frente a ella le apunto a la glabela y disparo siete tiros, ella volvió a gritar y ya era historia.
El cachetón se puso de rodillas y buscó un blanco. Ricardo corrió por los bloques de paja, el cachetón disparo 2 tiros, lástima, no le dieron. El moreno entró en cuenta que estaba solo en el centro de todo, dio un gritito y salio despavorido, había cargado y disparó a diestra y siniestra, en esa hazaña por salir del centro y buscar un lugar seguro pudo herir de gravedad a 3 de sus rivales, el corrió, sacó el inhalador, aspiró y rió….
…to be continued (si me da ganas)
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