viernes, 12 de abril de 2013

Adiós MSN




El día 8 de abril de 2013, MSN dejó de existir, y con él se cerró una etapa en la vida cibernética de muchos. Mía no. Hace años que ya no usaba ese servicio; pero le tengo gratos recuerdos: toda mi adolescencia fue negociada por ese medio. Uno, adolescente, aprendió a afanar hasta entrada la noche a las muchachas lindas de años menores, y a quedar para encuentros secretos para la tarde. Recuerdo que la hora punta, en la que toda la gente entraba, era las 9 de la noche, y cómo con mi hermana nos peleábamos por ganar la computadora, inventando trabajos del colegio.

MSN también sirvió para mantener contacto con amigos que se fueron a vivir lejos, a España, a Estados Unidos; y a conocer a gente buena de Perú, Chile, Argentina, México y Costa Rica, amigos que aún lo son y converso con ellos muy seguido (especialmente la de Perú y el de CR, y a la de Chile la llevo en mi corazón con mucho agradecimiento).

Extrañaré coleccionar íconos y saber de memoria sus códigos, competir con amigos por el mejor nick, y fastidiar a los demás mandando mil zumbidos.

Adiós MSN. Como dijo mi hermano mayor: Te extrañaré como a mi primer nintendo.

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viernes, 5 de abril de 2013

Borges: Las ruinas circulares / SPOILERS





En "Las ruinas circulares" se nos narra la historia de un hombre que tiene por misión crear a otro hombre y traerlo a la realidad. Esta misión es calificada por Borges como sobrenatural, fuera de lo normal, y eso se explica porque este hombre pretende ir más allá de lo que los demás hombres (los labradores) podrían realizar. El personaje principal se presenta como una especie de hombre diferente, que se atribuye a sí mismo la facultad de la divinidad: el de interpolar ideas a la realidad[1].

En este cuento se plantea el idealismo no para proyectar objetos a la realidad, sino para algo más ambicioso, el proyectar sujetos, es por eso que el proceso se hace más arduo y difícil, el personaje principal tiene que no sólo crear sus formas sino también su espíritu, lo cual no logra sino mediante la intervención de un dios[2]. El proceso mental que Borges utiliza, por ser más poético y maleable, es el sueño[3].

Al final del cuento, uno descubre que el personaje principal también era la creación de otro hombre, o era la proyección del sueño de otro hombre, y sólo existía en tanto éste estuviera soñando (pensando) con él, aunándose una vez más a la doctrina idealista: los objetos (sujetos en este caso) existen en tanto son percibidos (o soñados).

“Con alivio, con humillación, con terror, comprendió que él también era una apariencia, que otro estaba soñándolo” (Borges 69).


[1] “El propósito que lo guiaba no era imposible, aunque sí sobrenatural. Quería soñar un hombre: quería soñarlo con integridad minuciosa e imponerlo a la realidad” (Borges 62).

[2] “Comprendió que el empeño de modelar la materia incoherente y vertiginosa de que se componen los sueños es el más arduo que puede acometer un varón…” (Borges 64).
“Ese múltiple dios le reveló que su nombre terrenal era Fuego, que en ese templo circular (y en otros iguales) le habían rendido sacrificios y culto y que mágicamente animaría al fantasma soñado…” (Borges 66).

[3] “Temió que su hijo meditara en ese privilegio anormal y descubriera de algún modo su condición de mero simulacro. No ser un hombre, ser la proyección del sueño de otro hombre…” (Borges 68)


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viernes, 22 de marzo de 2013

Mumford and sons: Sigh no more



"But tell me now where was my fault, 
in loving you with my whole heart?
Oh, tell me now where was my fault, in loving you with my whole heart?"

Sigh no more. El título del álbum sugiere lo que el álbum entero transmite: el deseo de superar el desamor. Es un disco dedicado al amor roto, que se va, que falla, que nos hace caer en nuestras rodillas y rezar; pero también es un cántico de esperanza, de un anhelo por un futuro temeroso pero prometedor. 
La estructura general de las canciones está creada a base de guitarra, órgano y banjo, los cuales empiezan acompañando la voz de Marcus Mumford como si fueran tímidos transeúntes que van en la misma dirección, y luego explotan, corren, toman de la mano a Marcus e invaden el escenario. The Cave es así, de lejos mi canción favorita, junto a Little lion man.
Folk rock del bueno.

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viernes, 15 de marzo de 2013

El universo Batman sin Bruce Wayne

Batman es el único cómic de superhéroes que me agrada de sobremanera. Y en realidad no es por la calidad de las historias (la mayoría de comics que he leído tienen un buen comienzo pero no saben cómo llegar al desenlace), sino por el ambiente que recrean con éxito: una ciudad sombría, llena de personajes inmundos (ebrios, prostitutas, asesinos, psicópatas, vagabundos) y calles oscuras y a la vez llenas de luces de neón, la soledad misma. Gotham es un martillo constante en el alma de cualquiera, y sin embargo, está Batman, combatiendo el crimen. Otro aspecto que me llama la atención es que las historias se centran en problemas psicológicos y psiquiátricos, el mismo Batman tiene desórdenes, y qué decir de los villanos, como el Dos Caras, el Joker, o el Segador.

Estas características se pueden apreciar en todas las historietas del encapotado. Sobre todo en "Batman, el caballero de la venganza", una historia alternativa en el universo Flashpoint.

¿Qué sería de Batman si sólo hubieran asesinado a Bruce Wayne de niño y los padres de éste sobrevivieran? ¿Existiría Batman? ¿Cómo sería? Esto es lo que nos plantea esta historia escrita por Brian Azzarello y dibujada por Eduardo Risso.

Thomas Wayne es un empresario amargado y obsesionado por controlar el crimen. Martha Wayne enloqueció tras la muerte de Bruce y se volvió en el enemigo más importante de Batman. Batman es despiadado, se mueve en zonas grises, no tiene un código moral, sólo se mueve por su sed de venganza contra el crimen. Gordom no tiene personalidad, es un viejo apagado sin iniciativa. Y The Joker sigue teniendo esa sonrisa roja, pero cambia radicalmente.

El universo Batman sin Bruce Wayne no es lo mismo, no es posible librarse de la presión de la ciudad, no hay figura que crea en el bien.

Debo aclarar que éste sí es un cómic que supo mantener la calidad de la historia y brindar un desenlace brillante, jamás se pierde el ritmo.

Muy recomendable.

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