Bueno, continuamos aventurándonos en el fascinante mundo del bandalismo urbano, pero antes tengo que decir: ay, qué fácil me salen estos post de supervivencia, a diferencia de otras entradas que sí me cuesta a veces terminarlas o seguirlas o empezarlas, porque soy un paranoico de pura cepa.
Capítulo dos: Sobre choreadas a pie de calle y cómo evitarlas
- Ojito con la mochila. Esto es básico, amigo amiga chico chica, todo mundo sabe que, cuando vas por la calle, en el cierre de atrás de la mochila nunca se guarda nada de valor, porque es el primero que te abren sin que te des cuenta. Haz como Wingerr, y solo pon en ese bolsillo tus papeles higiénicos con moco.
- Viste según el sitio que visites. Me explico. Si te quitas de noche por un sitio como el alto trujillo, por el cerro Bolongo, te recomiendo no llevar tu relojazo y casacaza si ya sabes que capaz te acuchillan detrás de un pampón.
- Voltear por encima del hombro cada tres minutos para comprobar si te siguen nunca está demás. Esto tiene dos corolarios, por supuesto
- Corolario 1, si te das cuenta de que te siguen: Crúzate a la otra vereda. Si ellos también cruzan, tú vuelve a cruzar, y así hasta el infinito. Llegará un momento en que los choros se aburrirán de seguir a semejante imbécil.
- Corolario 2, si ves que nadie te sigue. Ya fuiste. Significa que los choros son tan buenos que te siguen sin que te des cuenta.
- Lleva siempre un spray de pimienta. Sí sí, ya sé que esto es más de chica, pero paranoico precavido vale por dos.
- La llavecita: Un método que reduce la probabilidad de que te choreen. Lo inventé yo. Es uno de mis aportes más significativos a la guía de supervivencia urbana. Consiste en ir por la calle agitando tus llaves. Los choros pensarán que estás por llegar a tu casa y no te asaltarán.
- Usa siempre la misma ruta. Momento, me dirán. ¿No era que es más seguro cambiar siempre de rutas en la calle, para evitar el reconocimiento de patrones de traslado? Pues no.
Actualización: sobre lo de tener una misma ruta.
Gente, los únicos choros que identifican patrones de traslado como parte de su operación son los secuestradores, y no me creo que este blog lo lean millonarios (si lo leen, una colaboración pe soly), así que dudo que tener una misma ruta tenga mayor inconveniente. Por otra parte, encontrarla requiere de una mezcla de experimentación, cuidados y observaciones, conocimiento de la zona... todo un larguísimo proceso de estudio de tu barrio. ¿Por qué querría cambiar mi ruta de siempre, siendo ésta más segura que las otras?

