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miércoles, 11 de agosto de 2010

Guía de supervivencia urbana (II)

Bueno, continuamos aventurándonos en el fascinante mundo del bandalismo urbano, pero antes tengo que decir: ay, qué fácil me salen estos post de supervivencia, a diferencia de otras entradas que sí me cuesta a veces terminarlas o seguirlas o empezarlas, porque soy un paranoico de pura cepa.



Capítulo dos: Sobre choreadas a pie de calle y cómo evitarlas

  • Ojito con la mochila. Esto es básico, amigo amiga chico chica, todo mundo sabe que, cuando vas por la calle, en el cierre de atrás de la mochila nunca se guarda nada de valor, porque es el primero que te abren sin que te des cuenta. Haz como Wingerr, y solo pon en ese bolsillo tus papeles higiénicos con moco.
  • Viste según el sitio que visites. Me explico. Si te quitas de noche por un sitio como el alto trujillo, por el cerro Bolongo, te recomiendo no llevar tu relojazo y casacaza si ya sabes que capaz te acuchillan detrás de un pampón.
  • Voltear por encima del hombro cada tres minutos para comprobar si te siguen nunca está demás. Esto tiene dos corolarios, por supuesto
    • Corolario 1, si te das cuenta de que te siguen: Crúzate a la otra vereda. Si ellos también cruzan, tú vuelve a cruzar, y así hasta el infinito. Llegará un momento en que los choros se aburrirán de seguir a semejante imbécil.
    • Corolario 2, si ves que nadie te sigue. Ya fuiste. Significa que los choros son tan buenos que te siguen sin que te des cuenta.
  • Lleva siempre un spray de pimienta. Sí sí, ya sé que esto es más de chica, pero paranoico precavido vale por dos.
  • La llavecita: Un método que reduce la probabilidad de que te choreen. Lo inventé yo. Es uno de mis aportes más significativos a la guía de supervivencia urbana. Consiste en ir por la calle agitando tus llaves. Los choros pensarán que estás por llegar a tu casa y no te asaltarán.
  • Usa siempre la misma ruta. Momento, me dirán. ¿No era que es más seguro cambiar siempre de rutas en la calle, para evitar el reconocimiento de patrones de traslado? Pues no.
Y no me extiendo más, estos son los tips básicos. Claro, debe de haber otros porque ustedes también, con todo respeto, son otra tira de paranoicos. No se hagan, más bien cuéntenme.

Actualización: sobre lo de tener una misma ruta.

Gente, los únicos choros que identifican patrones de traslado como parte de su operación son los secuestradores, y no me creo que este blog lo lean millonarios (si lo leen, una colaboración pe soly), así que dudo que tener una misma ruta tenga mayor inconveniente. Por otra parte, encontrarla requiere de una mezcla de experimentación, cuidados y observaciones, conocimiento de la zona... todo un larguísimo proceso de estudio de tu barrio. ¿Por qué querría cambiar mi ruta de siempre, siendo ésta más segura que las otras?

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lunes, 26 de julio de 2010

Guía de supervivencia urbana (I)

Esta es una guía para impedir que te choreen, amigo, amiga, chico, chica. Elaborada por mí, producto de la paranoia originada a raíz del buen puñado de veces que me han choreado con éxito, y que me ha querido chorear.
Seguro te ríes, seguro que ves todos los tips recontra exagerados, pero lo cierto es que nunca hay precaución redundante para un bolsillo rebosante (de tu pasaje pa la u) y el temeroso no es necio, sino sabio. Y todo lo que me deseas te rebota el doble (o algo así). He dicho. Porque todos tenemos unas zapatillas que nos gustan un montón, con su planta en forma de teclado que no quieres que te las roben, o ese anillito preciado, el pendiente tan chulo, o la pulserita de oro que te regaló ese cretino. Bueno, empiezo. A ver si me acuerdo, porque ya me puse nervioso.


Capítulo uno, sobre los taxis:
  • Que el carro tenga su placa: No te pases, pes. Ésa no hay ni que explicarla.
  • Nunca ticos: ¿Por qué? Bueno, esto no es por si te chorean, esto más bien es por si se le vacía el líquido de frenos al carro y luego te estampas contra un semáforo. Una vez me pasó algo parecido, sólo que el carro de mi abuelo era un bólido, y le sacamos su miércoles al semáforo y a la rejita del parque contra la que chocamos, mientras que a nosotros apenas se nos rompió un faro. Si hubiera sido tico...
  • Taxi de empresa con nombre serio, que no de pie a ningún tipo de sospechas. ¿Me explico? O sea, coger taxi "el Soly" saliendo del Sunkella a las 4 am, ni de a vainas, pues. Tampoco taxi "Los cangrejos", aunque ésta la digo porque los cangrejos me caen gordos.
  • Sobre la cachanga del taxista. Este un tema muy delicado, puesto que la cachanga del taxista nunca te garantiza nada. Juzgar por las apariencias es malo malo malo, nos llena de prejuicios y retrasa a nuestra sociedad, luego el Perú no avanza. Pero eso sí, es bien sabido por todos que si el taxista es un viejito de gafas y con cara de ser amigo de tu abuelo, nunca pero nunca va a ser choro. Aquí es necesario abrir un corolario:
    • Corolario: El problema con los choferes viejitos es que les suele temblar la mano y a vecen son más miope que un topo. Que ya me ha pasado: "Señor, gire, la calle está cerrada- Oiga, gire, ¡gire!". "Ay, perdona, hijo, me distraje escuchando radio "La Inolvidable, tus mejores recuerdos"... ñañañañááá"
  • El precio de la carrera. Esto también es de sentido común pes. Si te quiere cobrar 3 lucas por llevarte hasta Huanchaco es que algo anda mal. Cuídate de que no te esté mirando con malicia. Camino a Huanchaco hay como 30 pampones promedio donde podrían violarlo a uno.
  • Atento con el taxista cuando habla por la radio o por el celular. Es posible que esté quedando con sus cómplices para poder atracarte. En este punto debes ser muy sapo, porque el 99% de las veces hablarán en clave, como para que no te enteres de sus perversas intenciones, del tipo: "Gato cojo, cambio. Aquí con un ratón, cambio". "Aquí gato cojo, cambio, llévalo al lugar de siempre, en 5 minutos, cambio, y lo cazamos, cambio". O sea, creen que por hablar como animales uno no se dará cuenta... arranca, arranca. A mí viejo le quisieron hacer ésa y en un semáforo en rojo se bajó volando como las balas.
  • Sobre la cachanga del taxista (II). No quería volver a este punto, pero es que me acordé de otro indicio que nunca falla, igual como la del abuelo. Y es que, si el taxista tiene como veinte mil chuzos en la cara, ahí nomás. Mejor toma combi.
  • Taxis bambas: Estos son imitaciones de las empresas de taxis con más confianza en el mercado, como pueden ser New Tacksi, taxi América... y no me sé más. Por lo general lo hacen para coger más pasajeros puesto que saben que como taxistas particulares no los para ni un borracho, pero quién sabe.
Y hasta aquí la primera entrega de esta guía paranoica, 100% recomendada por la asociación de paranoicos de Trujillo de la cual fui botado porque una vez me pasé de paranoico.

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