domingo, 12 de junio de 2011
Carta Pública a Wingersoul
domingo, 13 de marzo de 2011
Flshbck hace nueve años
lunes, 10 de enero de 2011
Miscelánea
- Semana de moler a palos a los estudiantes de tercero de periodismo, con tantos trabajos y presentaciones.
- Primeras clases del 2011, el 2010 fue un año de lo más solipsista y productivo. No sé qué prefiero.
- Tren, no me odies, ni la odies, ni nos odies, ni me dejes, ni la dejes, ni nos dejes. Suficiente tengo con que haya subido el pasaje.
- Dinero, estírate. Tú, contráete. Pelo, péinate.
- Y una canción, empezando el año, descaradamente mía, impoluta de alteregos. La puse un rato en el facebook, pero me ganó el roche y la quité al toque.
viernes, 8 de octubre de 2010
Habichuela's music
Estaré respondiendo en los comentarios, dice, como si tuviera hartos fans.
lunes, 26 de julio de 2010
Guía de supervivencia urbana (I)
Esta es una guía para impedir que te choreen, amigo, amiga, chico, chica. Elaborada por mí, producto de la paranoia originada a raíz del buen puñado de veces que me han choreado con éxito, y que me ha querido chorear.
Seguro te ríes, seguro que ves todos los tips recontra exagerados, pero lo cierto es que nunca hay precaución redundante para un bolsillo rebosante (de tu pasaje pa la u) y el temeroso no es necio, sino sabio. Y todo lo que me deseas te rebota el doble (o algo así). He dicho. Porque todos tenemos unas zapatillas que nos gustan un montón, con su planta en forma de teclado que no quieres que te las roben, o ese anillito preciado, el pendiente tan chulo, o la pulserita de oro que te regaló ese cretino. Bueno, empiezo. A ver si me acuerdo, porque ya me puse nervioso.
Capítulo uno, sobre los taxis:
- Que el carro tenga su placa: No te pases, pes. Ésa no hay ni que explicarla.
- Nunca ticos: ¿Por qué? Bueno, esto no es por si te chorean, esto más bien es por si se le vacía el líquido de frenos al carro y luego te estampas contra un semáforo. Una vez me pasó algo parecido, sólo que el carro de mi abuelo era un bólido, y le sacamos su miércoles al semáforo y a la rejita del parque contra la que chocamos, mientras que a nosotros apenas se nos rompió un faro. Si hubiera sido tico...
- Taxi de empresa con nombre serio, que no de pie a ningún tipo de sospechas. ¿Me explico? O sea, coger taxi "el Soly" saliendo del Sunkella a las 4 am, ni de a vainas, pues. Tampoco taxi "Los cangrejos", aunque ésta la digo porque los cangrejos me caen gordos.
- Sobre la cachanga del taxista. Este un tema muy delicado, puesto que la cachanga del taxista nunca te garantiza nada. Juzgar por las apariencias es malo malo malo, nos llena de prejuicios y retrasa a nuestra sociedad, luego el Perú no avanza. Pero eso sí, es bien sabido por todos que si el taxista es un viejito de gafas y con cara de ser amigo de tu abuelo, nunca pero nunca va a ser choro. Aquí es necesario abrir un corolario:
- Corolario: El problema con los choferes viejitos es que les suele temblar la mano y a vecen son más miope que un topo. Que ya me ha pasado: "Señor, gire, la calle está cerrada- Oiga, gire, ¡gire!". "Ay, perdona, hijo, me distraje escuchando radio "La Inolvidable, tus mejores recuerdos"... ñañañañááá"
- El precio de la carrera. Esto también es de sentido común pes. Si te quiere cobrar 3 lucas por llevarte hasta Huanchaco es que algo anda mal. Cuídate de que no te esté mirando con malicia. Camino a Huanchaco hay como 30 pampones promedio donde podrían violarlo a uno.
- Atento con el taxista cuando habla por la radio o por el celular. Es posible que esté quedando con sus cómplices para poder atracarte. En este punto debes ser muy sapo, porque el 99% de las veces hablarán en clave, como para que no te enteres de sus perversas intenciones, del tipo: "Gato cojo, cambio. Aquí con un ratón, cambio". "Aquí gato cojo, cambio, llévalo al lugar de siempre, en 5 minutos, cambio, y lo cazamos, cambio". O sea, creen que por hablar como animales uno no se dará cuenta... arranca, arranca. A mí viejo le quisieron hacer ésa y en un semáforo en rojo se bajó volando como las balas.
- Sobre la cachanga del taxista (II). No quería volver a este punto, pero es que me acordé de otro indicio que nunca falla, igual como la del abuelo. Y es que, si el taxista tiene como veinte mil chuzos en la cara, ahí nomás. Mejor toma combi.
- Taxis bambas: Estos son imitaciones de las empresas de taxis con más confianza en el mercado, como pueden ser New Tacksi, taxi América... y no me sé más. Por lo general lo hacen para coger más pasajeros puesto que saben que como taxistas particulares no los para ni un borracho, pero quién sabe.
sábado, 27 de febrero de 2010
El vuelo de Camacho
Los que se leyeron la historia de Camacho el otro día, felices. Porque ahora ya no existe. Iván "Chuky" Corcuera la borró, seguro que con la venia de wingerr ¬¬
Afortunadamente la historia sigue, y me acuerdo que era así. Dos meses después de que la mejor amiga, Claudita, se fuera a París y se encontrara conmigo y yo le enseñara lo bonita que es la ciudad, o sea, para pasear y eso, porque de arte ya no mucho, bueno sí, pero artistas que viven de los turistas, te pintan un retrato, te cantan en el metro. Esos no publican, Claudita. Ah, dijo Claudita, pero la filosofía la tienen bien puesta, ¿no? Es lo que vale. Me da igual, le dije. No publican, a menos que sea en myspace o en su blogcito y myspace y blogcitos tiene hasta mi mono. Qué grosero, me dijo. Es lo que hay, respondí. Cretino, me dijo. Es lo que soy, me encogí de hombros. Y se largó. Chau, chau.
Lo malo que compartíamos piso, así que otra vez tuve que colgar por el balcón el letrero de Haggbitagión liggbre (en francés). Y lo curioso fue que al día siguiente se presentó en mi puerta un tipo ojeroso con los cabellos largos y una maleta en la mano. Hablaba rápido rápido, como si me conociera. Y ya se había metido a la cocina a beberse mi champagne cuando caí en la cuenta de que las suelas de sus zapatos estaban agujereadas y pequeñas ramitas salían de los huequitos, metafóricamente hablando. O sea que era Camacho.
El tipo estaba aceleradísimo, se tragó como tres pastillas con el champagne y se quedó dormido sobre el lavatorio. Ya eran las 11 así que antes de irme yo también a dormir lo cubrí con una manta, digo, para que luego no se piensen que uno es malo. A la mañana siguiente me levantó a
bofetadas preguntando por ¿Claudita, claudita, claudita? Le dije, relax men, aún son las 12 del medio día. Abofeteándome como loco solo vas a conseguir que te tire por la ventana. Los vecinos se pensarán que fue un crimen pasional y nadie presentará cargos, así que cálmate. Ante lo cual Camacho retrocedió unos pasos hasta sentarse sobre mi diván. Y yo, con reflejos Martín Romañaneros, le dije nooo, sobre mi diván no... ay Octavia de Cádiz... Luego volví en mí y le expliqué la situación. Es decir, Claudita ya se largó. Ante lo cual Camacho se puso bestia, le temblaban las manos, las piernas, todo lo suyo, y fue a darse topes contra la pared. Caracho, me dije. No, contra esa pared no, porque al otro lado vive una vieja como la vieja que era vecina de Martín Romaña, o sea, madame Labru(ja). Y dicho esto, Camacho paró, se puso más nervioso todavía, y me dijo ya pe, hermanito, ayúdame. Mira las plantas de mis pies, me he mutilado las raíces (metafóricamente hablando) para venir hasta aquí y confesarle mi amor a Claudita ¿y ahora resulta que se largó por culpa de un imbécil pendate como tú?-Más o menos así fue - le contesté.
-Ah...
Camacho, tristísimo, retrocedio otro par de pasos, se recostó contra la pared y se quedó dormido. Lo tapé con una manta. Me metí en la cama y cerré los ojos.
Cuando desperté, el


